2024-04-15 [Num. 978]


Parashat Emor

Pureza de cohanim y de las ofrendas

Este Shabat 15 de Iyar de 5783, 6 de mayo de 2023, se leerá la Parashá de Emor: “habla”, del libro de Vaikrá.

Resumen

Shofar

Se establece para los hijos de Aarón, las leyes que regirán a los Cohanim: no deberán impurificarse con ningún cadáver excepto por fallecidos de línea consanguínea, tampoco arrancarse el cabello de su cabeza, rasurarse los bordes de la barba, rasgarse con incisiones, desposar a una prostituta, profana o divorciada; el Cohen ungido -Cohen Gadol-, no deberá dejar crecer la cabellera, ni rasgará su ropa ni se acercará a ningún fallecido, así fuere de su familia directa. Deberá casarse con una virgen de su pueblo. El cohen con algún defecto físico no debía acercarse al Altar del Santuario para ofrecer sacrificios ante Dios. Se indica también, qué debían hacer si se impurificaban con algún cadáver y cuándo no podían comer de la ofrenda Sacra.

Reglamenta Dios sobre no impurificar las ofrendas sacras del pueblo de Israel; quiénes podían consumirla y quiénes no. Las ofrendas no debían tener defecto alguno.

Mandó Dios que cuando naciere buey, cordero o cabra, debía permanecer siete días con su madre; recién después del octavo día podía ser aceptado como ofrenda. Además, el animal vacuno u ovino no se debía sacrificar el mismo día que su cría.

Recuerda Dios cuáles son los días sagrados, con sus fechas y ofrendas correspondientes, que debían ser consumidas el mismo día, no dejar para el día siguiente.

El séptimo día de descanso es el Shabat. El 14 del primer mes –Nisan-, se celebra Pesaj y a partir del 15 y durante siete días, es la festividad de los ácimos para Dios. Cuando sea época de cosecha, desde el segundo día de Pesaj, hay que traer un omer de la cosecha de las mieses, junto con la ofrenda del ganado correspondiente. Al segar la cosecha se debe dejar el rincón del campo pues le corresponde al pobre. A partir del día siguiente, se hace un conteo de siete semanas completas y el día siguiente, día 50 –Shavuot-: se traía una ofrenda de harina de flor, junto con las ofrendas animales; este día habrá convocación Santa y no se debe realizar ningún trabajo.

El primer día del séptimo mes -Tishrei-, será el toque del Shofar recordatorio: -Rosh Hashaná- convocación Santa, día de reposo, se llevaban las ofrendas animales a Dios. El décimo de éste mes, será día de Expiaciones, Yom Hakipurim -Yom Kipur-, con la consigna de que quien no se afligiere en ésta jornada, su alma será truncada del pueblo. Además recalca sobre la obligación de descansar en éste día, volviéndolo como descanso de Shabat: Shabat Shabatón.

El 15 del séptimo mes –Tishrei-, será la festividad de las cabañas durante siete días, habitando en ellas para recordar que Dios hizo vivir al pueblo en cabañas durante su permanencia en el desierto, cuando los sacó de Egipto; esto es Sucot, además tomar en el primer día: fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces del río, para regocijarse con ellos ante Dios, Siendo éste día convocación santa, no se debe hacer obra alguna de trabajo llevando las ofrendas correspondientes. Al octavo día después de Sucot, habrá convocación santa: es el Día de la Asamblea: Sheminí Hatseret, con la ofrenda correspondiente.

Ordena Dios que la lámpara perpetua del Santuario debiera utilizar como combustible aceite de olivas puro, para encender las lámparas a perpetuidad ante Dios y en la mesa del Santuario, el candelabro, junto con doce tortas e incienso.

Se legisla la pena de muerte para quien blasfeme el Nombre de Dios e igual pena por homicidio culposo. Se impone la pena de compensación “fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente”.  La misma ley para el pueblo de Israel o para el extranjero que habite en esta tierra.


Mantener la unión en las fiestas. Comentario de la Parashat Emor por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.

Explicaciones

Levítico 21:22 al 24: “Alimento ofrecido ante Dios, de los sacrificios sacrosantos y de los sacros podrá comer, pero al velo no habrá de allegarse y al Altar no habrá de allegarse, ya que defecto tiene y no habrá de profanar Mis lugares sacros, ya que Yo soy Ado-nai el que los santifica. Habló pues, Moshé y Aarón a sus hijos y a todos los hijos de Israel”.

El Rabino Marcos Edery explica que al Cohen que tuviese algún defecto físico, se le asignaba otros oficios referentes al santuario, pero sin entrar a la sección más sagrada. Esto, sigue explicando el Rabino Edery, que corresponde con la idea de aquel trabajador que tiene alguna limitación física y por supuesto no puede realizarla correctamente. Para ilustrar las palabras del rabino Edery: por ejemplo, un mudo puede realizar tareas matemáticas de alto nivel, pero no puede pertenecer a un coro.

No son pocos los rabinos, especialmente los rabinos cabalistas, que dan una explicación a cada caso humano, y en especial a los defectos humanos, ya sean de nacimiento o a los que por algún accidente se obtuvieron.

Rav Roziel Pilatowski (Ingeniero y profesor de judaísmo), en su artículo “El rompecabezas Cósmico”, publicado en Aish Latino, explica que cada persona tiene una misión en su vida ya sea una misión propia o hacia los demás y aquellas personas que tienen algún talento o alguna limitación es el reflejo de la intención de superar ciertos obstáculos de la personalidad o de enseñar a otras personas a superarlos. Todo esto con el fin de mejorar el mundo (Tikun Olam).

“El concepto cabalístico de reencarnación le agrega una dimensión atemporal y profunda a este principio. Similar a un meteoro atravesando el cosmos a velocidad vertiginosa, buscando reposo en el subsiguiente astro, el alma transmigra de una generación a otra, encarando situaciones que moldeen su carácter y la posicionen en el lugar adecuado para cumplir su misión”. Explica Pilatowski.



Ver más explicaciones

Levítico 21:18 al 21: “Ya que todo hombre que tiene defecto no habrá de acercarse: un hombre no vidente, o cojo o chato o deforme, o un hombre que tuviere rotura de pierna o rotura de mano, o jorobado o enano o enfermo de los ojos, o de sarna o de tiña, o de testículos aplastados. Todo hombre que tiene defecto, de descendencia de Aarón el Cohen, no habrá de acercarse para ofrecer los sacrificios de Ado-nai. Defecto tiene él, al sacrificio de Su Dios no se acercará para ofrecer”.

En el texto de historia de la Universidad de Illes Balears UIB, explica que durante las primeras civilizaciones los espartanos arrojaban, desde el monte Taigeto a las personas con discapacidad, pues no querían que en su bella y floreciente civilización existieran personas diferentes. En las antiguas culturan abandonaban y/o dejaban morir a las criaturas que nacían con algún defecto. Y si quedaban con defecto ya de adultos, los apartaban de las sociedades (Siglo XII AEC), eran considerados poseídos o inservibles.

La cultura judía, la Torah, viene a rescatar a todas las personas que tuviesen algún defecto. Al prohibir a los Cohanim descendientes del Sumo Sacerdote (Cohen Gadol) que al tener un defecto cualquiera, no se podían acercar al lugar sagrado para ofrecer los sacrificios, estaba siendo tácitamente que eran personas integradas a la sociedad aunque apartadas del ritual directo; y si los Cohanim estaban integrados a la sociedad, con mayor razón estarían aceptados en la sociedad del pueblo de Israel todas las personas que tuvieran cualquier defecto físico. Únicamente las personas con alguna enfermedad (la Torah la declara como lepra), al ser totalmente comprobada su enfermedad, eran apartados para que no contagiasen al resto de la población hasta su curación. La Torah se explaya en éste tema.

La inclusividad se aprende desde las raíces de la Torah, aquellas personas que excluyen a otros, por cualquier motivo no criminal sino físico, se alejan de las enseñanzas Divinas. Que Dios dé la claridad mental para distinguir entre el mal físico y la maldad.



Levítico 21:16 y 17: “Habló Adon-ai a Moshé diciendo: ‘Habla a Aarón diciendo: un hombre de tu descendencia, por sus generaciones, que tuviere defecto, no habrá de acercarse para ofrecer sacrificio a su Dios”.

El rabino Marcos Edery explica que el Santuario debía ser un lugar admirado y respetado y una persona con un defecto físico desmejoraba la idea del santuario, por su parte el rabino Menahem Rapoport –autor de Minha Belulah- entiende que en los santuarios paganos ocurría todo lo contrario, las personas defectuosas se dedicaban con exclusividad al culto de sus ídolos. En el Tanaj encontramos un episodio del Rey David quien era perseguido por los filisteos para matarlo –Shmuel 1. 21:11 al 16-, y fingió se un loco, cuando lo encontraron lo llevaron ante el rey de Gat (filisteo) y éste lo despreció por ser un loco a quienes tenían prohibida su entrada al recinto real.

La gran mayoría de los pueblos antiguos a los locos y cualquier otro tipo de defectos físicos, se los mataba, o se los echaba de sus ciudades abandonándolos en el desierto, excepto los hebreos, quienes según la tradición, aunque se les prohibía manejar los asuntos sagrados en el Santuario del tabernáculo y posteriormente del Templo, se les daba una vida digna, aún los leprosos, tenían un lugar específico dónde ir a vivir.

Posteriormente algunos pueblos idólatras pensaban que los defectuosos eran sabios, como por ejemplo los mayas quienes eran especialmente gratos con los enanos y con los deformes, incluso para los nórdicos eran verdaderos dioses. (para saber más sobre el temas puede abrir aquí).

El verdadero problema de una persona deforme es la ignorancia y mal manejo que algunas personas dan a quienes lo padecen, generalmente es un manejo de desprecio y hasta de intolerancia. También la persona defectuosa crea una siquis de comportamiento con un grado de resentimiento o de culpa o de algún tipo de complejo sicológico, que podrían ser causa de acciones no precisas. Y estos podrían ser los motivos principales de la prohibición reglamentada en la Torah.

Ello no significa que la persona defectuosa quede invalidad para el resto de actividades de la vida. El judaísmo se ha inclinado en todas las épocas, dentro de sus posibilidades, desarrollar la ciencia para mejorar y rehabilitar a cada persona que ha nacido con algún defecto o enfermedad y hoy se habla incluso de manipulación genética para situaciones genéticas.

Ser respetuosos e inclusivistas, en todas las actividades de la vida, nos enseña la Torah, ya que única y exclusivamente quedaba vetado a los incapacitados los trabajos que tenían que ver con las ofrendas en el Templo de Jerusalem.



Levítico 21:13 al 15 → “Y él, a una mujer virgen habrá de desposar. Viuda o divorciada, profana o prostituta, a éstas no habrá de desposar, ya que solo una virgen de su pueblo habrá de tomar como esposa. Y no habrá de profanar a su descendencia en su pueblo, ya que Yo Soy Ado-nai, el que lo consagra”.

El Rabino Marcos Edery aclara que si el Cohen Gadol violare las prescripciones que establece Dios en la Torah con respecto a matrimonio con mujeres opuestas a éstas características, incluyendo una mujer que no era del pueblo de Israel, su descendencia sería considerada profana e impedida para el servicio en el Santuario.

Es muy importante destacar que estas leyes hacen referencia al Cohen Gadol, o sea al Cohen que había sido elegido para dirigir todo el ceremonial en el Santuario, no para el esto de cohanim. Sin embargo, de acuerdo a la línea ortodoxa de nuestro pueblo hoy, la ley rabínica extendió estas leyes a todos los cohanim, no hay rabino ortodoxo que case a un Cohen con una mujer divorciada, por ejemplo o que incluso se hubiese convertido. Además, que una persona conversa, de acuerdo a la halajá, debe ser considerada judía completamente y no se le debe recordar su religión anterior. Cuando un Cohen convive con una mujer conversa y tiene hijos, los rabinos ortodoxos establecieron que sus hijos pierden su derecho a ser Cohen y ellos mismos en muchas sinagogas no son ni siquiera llamados a la Torah.



Levítico 21:12 “Y del Santuario no habrá de salir, y no habrá de profanar el Santuario de su Dios, ya que corona –óleo de unción de su Dios- está sobre él, Yo Soy Su Dios”.

El Rabino Marcos Edery trae dos opiniones: Ibn Ezrah, explica que el Cohen Gadol, solamente podía salir del Santuario si se trataba del cumplimiento de algún precepto religioso, en tanto que los sabios de Israel opinan que el Sumo Sacerdote no podía salir cuando estaba ocupado en el servicio a Dios, o sea que él no debía salir de su Santidad.

Era necesario que el Sumo Sacerdote saliera del Santuario por varios motivos. Como ser humano tenía necesidades y no se permitía que éstas se realizaran cerca al Tabernáculo, incluso debía salir a algún lugar alejado del campamento. También tenía deberes conyugales. También debía salir cada vez que se levantaba el campamento para continuar la marcha.

Se mencionan a los Cohen Gadol en cada época, pero es poco lo que se sabe y se habla de ellos. De la época de la Torah se mencionan a Aarón, Elazar y Pinchas principalmente. Después en el Siglo XI a Eli, paralelo a la historia del que sería el juez Shmuel y sus descendientes. Lo siguiente sabemos por Flavio Josefo, que concuerda casi con el Seder Olam Zutta (una crónica anónima del año 804 AEC.

No conocemos mucho sobre la vida personal de cada uno de los Cohanim, después de Pinchas.



Levítico 21:11 “Y hasta ninguna persona muerta habrá de allegarse. Por su padre y por su madre no habrá de impurificarse”.

Sobre las leyes que recaen a los Cohanim (sacerdotes), comenta el Rabino Marcos Edery: Los sabios del Talmud interpretan que, si bien por su padre y por su madre no podrá incurrir en impurificación ritual, sí lo podrá hacer cuando se trata de un “Met Mitzvha”, pues el mismo Cohen Gadol (Gran Sacerdote) tenía la obligación de darle sepultura, en el caso de encontrarse ante el cadáver de una persona desconocida.

Habíamos leído al principio de ésta Parashá, Levítico 21:2 y 3, Que los Cohanim podían impurificarse por su consanguíneo: su madre, su padre, su hijo, su hija, su hermano y su hermana virgen. La ley que aparece en el versículo 11, se refiere al Cohen Gadol, al Cohen que haya sido ungido para el trabajo dentro del Templo de Jerusalem. Hoy los Cohanim siguen la reglamentación según la halajá, no entran al cementerio excepto para el entierro de sus consanguíneos. Entonces son enterrados frente a algún muro de separación para efectos de visualización cada momento de visita. En cada comunidad se siguen diversos medios de separar al cohen del campo del cementerio.



Levítico 21:8 → Sobre las leyes para los cohanim: “Lo honrarás como consagrado, ya que sacrificios de tu Dios él ofrece. Consagrado habrá de ser para ti, ya que santo Soy Yo, Adonai el que os consagra”.

El Rabino Marcos Edery explica que Rashi expone a los Sabios del Talmud quienes deducen también de éste versículo que había que honrar al Cohen, no solamente cuando existía el Templo de Jerusalem, sino también después de la destrucción del mismo, y es por eso que en cualquier ceremonia religiosa o consagración, el Cohen debe ser el iniciador de la misma, pronunciando él las bendiciones correspondientes en primer lugar. Edery recuerda que en nuestros días en cada sinagoga tradicional, es el Cohen quien inicia la lectura de la Torah, siendo honrado con la primera aliá.

Hay Halajot con las cuales nos comprometemos como judíos, que tienen que ver con ofrendas y otras leyes que incumben al Templo de Jerusalem, a pesar de que fue destruido en el año 70 EC, y como aún no ha sido reconstruido no las podemos ejecutar. Esto ocurre por la fe que tiene el pueblo judío y la esperanza de la era en la que el Meshíaj llegará y será reconstruido el Templo de Jerusalem, con todo el ritual correspondiente, que incluye las ofrendas que serán entregadas por los sacerdotes (Cohanim). Es por eso que el respeto y la honra a un Cohen se le debe dar siempre. La honra no es solamente el privilegio de ser llamado a la primera aliá para la lectura de la Torah, la honra debería ser una conciencia sobre el significado que tienen los cohanim en nuestras comunidades, por algo será que hoy, después de tantos siglos, los cohanim siguen siendo cohanim por herencia paterna, sin perder su norte.



Levítico 21:9 → “Cuando la hija de un Cohen se profanare al prostituirse, a su padre ella está profanando, en el fuego habrá de ser quemada”.

El rabino Marcos Edery explica que los sabios del Talmud concuerdan que se trata de una mujer vinculada matrimonialmente según las leyes talmúdicas, mientras que la hija soltera de un cohen, no está afectada por ésta ley. Abravanel agrega que eventualmente el padre de una hija casada que incurriese en adulterio, no deberá protegerla o encubrirla, ya que estaría profanándose a sí mismo. Por su parte Samson Raphael Hirsch explica sin embargo, incluso si ella está casada con un cohen, incluso a uno a través de los cuales se ha perdido, su estado Cohenet (mujer Cohen) siempre, desde el punto de vista de las exigencias de la moral que ella sigue siendo la hija de un cohen, y si comete adulterio que recibe un castigo más grave de lo que hubiera recibido si hubiera sido la hija de un hombre Israel.

Bajo mi punto de vista creo que esta ley aclara la halajá de “Honrar a padre y madre”. Basada en la expresión de cómo al prostituirse una hija de un Cohen está profanando a su padre, se puede deducir que la conducta de un hijo enaltece o deshonra a un padre. No es solamente el hecho de que un hijo deba hacerse cargo de sus padres, de mantenerlos en caso de necesidad, ser respetuosos, levantarse cuando entran al lugar, no contradecirlos, etc. La imagen de una persona se refleja en la educación que manifiesta un hijo. De esta manera, si un padre desvía su conducta, es un rufián, mafioso, un violador, etc., no es necesario obedecer sus órdenes o permitirle que se acerque tan siquiera. Con la conducta correcta, el buen camino, el cumplimiento de las leyes (religiosas y del país donde se viva), la bondad, etc., son manifestaciones que honran –o en el caso contrario, deshonran- al padre y a la madre.



Levítico 21:10  “Y el Cohen que fuere promovido por sobre sus hermanos, sobre cuya cabeza se habrá de verter el óleo de unción y que fuere investido para portar los ropajes, su cabellera no dejará crecer ni su ropa podrá rasgar”.

El Rabino Marcos Edery explica que había aspectos rigurosos que marcaban la diferencia entre el Cohen Hagadol –Sumo Sacerdote- y sus hermanos Cohanim. El Cohen Hagadol ni siquiera podía exteriorizar su duelo como lo hacen los otros Cohanim, su dedicación al Santuario era total y exclusiva, no pudiendo salir del mismo casi nunca, haciéndolo, según algunos intérpretes, solamente para retirarse a su casa y al descanso nocturno. El mensaje parece ser: Dios Eterno, fuente de vida, pide que el Cohen Gadol dedicado a Su servicio esté aferrado a la vida alejándose de todo lo concerniente a la muerte, aún en las situaciones más extremas.

Claramente estas dos acciones, la de dejar crecer la cabellera y la de rasgar el ropaje, son acciones de luto. Cuando una persona pierde a un padre o una madre, durante un tiempo determinado debe dejar crecer su cabellera, no debe rasurarse, y debe rasgar su ropaje, el cual utilizará rasgado según la normativa rabínica, durante una semana. La gente que está de luto, en días regulares puede o no dejarse crecer el cabello o rasurarse o no. Una persona podría utilizar ripa rasgada por moda o no, pero dentro de los días de luto debe hacerlo. La ley aquí en éste versículo se refiere a época de luto de un Cohen Gadol. Y es una ley totalmente lógica. Su cabeza fue ungida con la santidad del Santuario, no debe ponerla jamás de luto dejándose crecer el cabello de aposta por ésta circunstancia, pero no vi en la Torah escrito en ninguna parte que el Cohen Gadol debiera tener el cabello corto o largo, con barba o sin barba en su uso diario. Por eso, pienso, que si tenía el cabello usualmente largo, o barba de siempre, dejarlo crecer como siempre no sería símbolo de luto. Y en cuanto a las vestiduras del Cohen Gadol, eran hermosamente decoradas con piedras preciosas y elementos lujosos como símbolo dignatario ante Dios y dentro del Templo de Jerusalem; ésas ropas no debían rasgarse, pero en la noche el Cohen Gadol seguramente iba a su casa a dormir, pues en el Templo no había habitaciones con cama, por eso pienso que estando en su casa, sin los ropajes de Cohen Gadol tal vez podría haberse puesto una ropa desgarrada, al fin y al cabo, era un hombre, creado por Dios como hombre y no como santo. Lo que digo aquí podría ser discutible.



Levítico 21:10 à “Y el Cohen que fuere promovido por sobre sus hermanos, sobre cuya cabeza se habrá de verter el óleo de unción y que fuere investido para portar los ropajes, su cabellera no dejará crecer ni su ropa podrá rasgar”.

El Rabino Marcos Edery explica que había aspectos rigurosos que marcaban la diferencia entre el Cohen Hagadol –Sumo Sacerdote- y sus hermanos Cohanim. El Cohen Hagadol ni siquiera podía exteriorizar su duelo como lo hacen los otros Cohanim, su dedicación al Santuario era total y exclusiva, no pudiendo salir del mismo casi nunca, haciéndolo, según algunos intérpretes, solamente para retirarse a su casa y al descanso nocturno. El mensaje parece ser: Dios Eterno, fuente de vida, pide que el Cohen Gadol dedicado a Su servicio esté aferrado a la vida alejándose de todo lo concerniente a la muerte, aún en las situaciones más extremas.

Claramente estas dos acciones, la de dejar crecer la cabellera y la de rasgar el ropaje, son acciones de luto. Cuando una persona pierde a un padre o una madre, durante un tiempo determinado debe dejar crecer su cabellera, no debe rasurarse, y debe rasgar su ropaje, el cual utilizará rasgado según la normativa rabínica, durante una semana. La gente que está de luto, en días regulares puede o no dejarse crecer el cabello o rasurarse o no. Una persona podría utilizar ripa rasgada por moda o no, pero dentro de los días de luto debe hacerlo. La ley aquí en éste versículo se refiere a época de luto de un Cohen Gadol. Y es una ley totalmente lógica. Su cabeza fue ungida con la santidad del Santuario, no debe ponerla jamás de luto dejándose crecer el cabello de aposta por ésta circunstancia, pero no vi en la Torah escrito en ninguna parte que el Cohen Gadol debiera tener el cabello corto o largo, con barba o sin barba en su uso diario. Por eso, pienso, que si tenía el cabello usualmente largo, o barba de siempre, dejarlo crecer como siempre no sería símbolo de luto. Y en cuanto a las vestiduras del Cohen Gadol, eran hermosamente decoradas con piedras preciosas y elementos lujosos como símbolo dignatario ante Dios y dentro del Templo de Jerusalem; ésas ropas no debían rasgarse, pero en la noche el Cohen Gadol seguramente iba a su casa a dormir, pues en el Templo no había habitaciones con cama, por eso pienso que estando en su casa, sin los ropajes de Cohen Gadol tal vez podría haberse puesto una ropa desgarrada, al fin y al cabo, era un hombre, creado por Dios como hombre y no como santo. Lo que digo aquí podría ser discutible.