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Ceremonia Internacional de recordación

Por: Hashavúa

El pasado domingo 5 de noviembre, se conmemoraron los Shloishim (30 días), de la masacre del Hamas en territorio de Israel, cuando torturaron, violaron y asesinaron alrededor de 200 civiles entre bebés, niñitos, madres embarazadas, mujeres, hombres ancianos, sobrevivientes de la Shoa, llevándose además más de 240 rehenes entre el mismo tipo de público, desde bebés de meses hasta personas sobrevivientes de la Shoa.

Israel reunió por Zoom alrededor de 20 países en solidaridad con el grito del alma: “¡Libérenlos, los queremos en casa ya!”.

En Bogotá se organizó, en los salones del Carmel Club Campestre, sus sillas, su equipo de video y sonido, su logística e invitado por El Keren Hayesod, Keren Kayemet, WIZO, Macabi, Cadena, Federación Sionista y la Confederación de Comunidades Judías de Colombia CCJC, que llenaron el salón presencial con alrededor de 200 personas, mientras en que Zoom, se agregaron alrededor de 350 personas.

Para el conmovedor acto, el presentador en Bogotá fue el Arquitecto Henry Akerman presidente de la Federación Sionista, quien explicó que esta ceremonia fue organizada desde Israel por la Sojnut, la Histadrut, el Keren Kayement y el Keren Hayesod. Durante las diversas oratorias que se vieron por Zoom en el salón, se mostraban imágenes referentes al tema que tocaban los interlocutores.

Una de las imágenes más impactantes fue las fotografías en el frente del edificio de la Sojnut en Jerusalem, que mostraban los rostros de los caídos inicialmente.  Posteriormente de los secuestrados.

A cada participante se le entregó un papel con el rostro de un secuestrado, con el dolor en el alma, hubo para todos uno diferente…

Cada momento del acto fue muy emotivo y doloroso, el mensaje estaba claro, Israel tiene el derecho a defenderse, a existir y la primera misión es regresar a los rehenes a casa. A Hamas hay que destruirlo, no solo por la existencia de Israel sino por el bien de la humanidad.

Durante la ceremonia circulaban discursos todos ellos conmovedores, de familiares de asesinados, familiares de secuestrados, y líderes de las diversas instituciones en Israel. Se escucharon oraciones, canciones como “Este es mi país, no tengo otro”, o niños cantando “sus corazones están con nosotros”, rezos, kadish, El Male Rajamim, cada uno de ellos entonados por personalidades que representaban las fuerzas armadas y familiares de los afectados.

En Bogotá, representantes de cada institución y Rabinos, se acercaron a encender una vela, conmemorando a los caídos y recordando que somos un pueblo, con un Dios, una tierra y un deseo de sobrevivir.